martes, 25 de octubre de 2011

Alfonsina Storni

Hoy se cumplen 73 años de la muerte de la poetisa argentina Alfonsina Storni. Sus poemas, románticos y de un profundo lirismo, han quedado sin embargo ensombrecidos por el trágico final de su vida (Alfonsina se suicidó arrojándose al mar, profundamente deprimida a raíz del cáncer de mama que padecía). 
Hoy día, más que por sus poemas, se recuerda a Alfonsina Storni por la canción, tantas veces versionada, "Alfonsina y el mar"...
Nosotros recordamos todo: poemas y canción.



ESTE LIBRO

ME VIENEN estas cosas del fondo de la vida:
Acumulado estaba, yo me vuelvo reflejo...
Agua continuamente cambiada y removida;
Así como las cosas, es mudable el espejo.


Momentos de la vida aprisionó mi pluma,

Momentos de la vida que se fugaron luego,

Momentos que tuvieron la violencia del fuego

O fueron más livianos que los copos de espuma.



En todos los momentos donde mi ser estuvo,

En todo esto que cambia, en todo esto que muda,

En toda la sustancia que el espejo retuvo,

Sin ropajes, el alma está limpia y desnuda.



Yo no estoy y estoy siempre en mis versos, viajero,

Pero puedes hallarme si por el libro avanzas

Dejando en los umbrales tus fieles y balanzas:

Requieren mis jardines piedad de jardinero.



U N A   M I R A D A

LA PERDI de mi vida; en vano en los plurales
rostros, el fulgor busco de su fluído divino;
no hay copias de sus ojos; tan sólo un hombre vino
con ellas a la tierra; no hay pupilas iguales:

Redondo el globo blanco, mundo que anda despacio;
y la pupila aguda, cazadora y ceñida;
y la cuenca de sombras por rayos recorrida.
(Pretextos de que nazca la llama y logre espacio.)

No más bellas que tantas otras bellas pupilas.
Tantas. Si las prendieran en desusadas filas,
como collar del mundo, serían su atavío.

Pero lo que adoraba no es lo mejor: yo busco
un modo de asomarse; el luminoso y fusco
resplandor de dos únicos orbes: lo que era mío.


ESTA TARDE

AHORA quiero amar algo lejano...
Algún hombre divino
Que sea como un ave por lo dulce,
Que haya habido mujeres infinitas
Y sepa de otras tierras, y florezca
La palabra en sus labios, perfumada:
Suerte de selva virgen bajo el viento...


Y quiero amarlo ahora. Está la tarde

Blanda y tranquila como espeso musgo,

Tiembla mi boca y mis dedos finos,

Se deshacen mis trenzas poco a poco.



Siento un vago rumor... Toda la tierra

Está cantando dulcemente... Lejos

Los bosques se han cargado de corolas,

Desbordan los arroyos de sus cauces
Y las aguas se filtran en la tierra
Así como mis ojos en los ojos
Que estoy soñando embelesada...



Pero

Ya está bajando el sol de los montes,

Las aves se acurrucan en sus nidos,

La tarde ha de morir y él está lejos...
Lejos como este sol que para nunca
Se marcha y me abandona, con las manos
Hundidas en las trenzas, con la boca
Húmeda y temblorosa, con el alma
Sutilizada, ardida en la esperanza
De este amor infinito que me vuelve
Dulce y hermosa...





VOY A DORMIR

DIENTES de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas: bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...



"Alfonsina y el mar", en las voces de Mercedes Sosa, Pasión Vega, Shakira y Dieg "El Cigala"





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada